Que haya espacio en su unión y permitan que los vientos del cielo dancen entre ustedes. Amense pero no creen un vínculo de amor, que sea más bien un mar en movimiento entre las playas de sus almas. Llenen mutuamente sus copas pero no beban de una copa. Compartan su pan pero no coman de la misma hogaza. Canten y bailen juntos y estén gozosos, pero que cada uno esté solo, asi como las cuerdas de la lira estan solas a pesar de vibrar con la misma música. Entreguen el corazón, pero no lo dejen al cuidado del amado, pues solo la mano de la vida puede contener sus corazones. Y estén juntos, pero no demasiado cerca, pues los pilares del templo estan separados y el roble y el ciprés no crecen uno a la sombra del otro.
Khalil Gibrán (El Profeta).
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada